Nov
27
2016
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Donación de Organos

¿Qué dice la biblia de la donación de órganos?

No. En ninguna parte de la biblia dice “Donarás tus órganos a quien los necesite. Yo Jehová”, “Y donaréis vuestros órganos al morir; pues en el sepulcro para nada os servirá…”no es algo que Jesús o sus apóstoles dijeron. En la Biblia no dice  nada del trasplante y la donación de órganos, a razón que  era una imposibilidad médica en aquella época y nadie siquiera lo hubiera imaginado. La Biblia no dice nada,  tampoco hallamos algo que pueda hacernos pensar que su práctica vaya en contra del cristianismo, pero como muchas cosas de la Biblia, podemos sacar conclusiones que, para mi particular forma de ver el evangelio, permiten dar testimonio de lo que creemos, del bienestar de las personas, del amor puro y verdadero, sin ningún interés. El tema es medianamente complejo, igual lo tocare.

Los hijos de Dios somos llamados a darnos nosotros mismos, por el bienestar de los demás. Esto incluye  tiempo, dinero, al conocimiento, los talentos y más; ¿por qué habríamos de excluir el cuerpo? Al respecto, es interesante notar el elogio que hace el apóstol Pablo a la actitud que los creyentes de Galacia tuvieron cuando él estaba enfermo*: “Porque os doy testimonio de que si hubieseis podido, os hubierais sacado vuestros propios ojos para dármelos”.

No intento realizar un “apoyo bíblico” para el tema de la donación de órganos, salvo la aplicación de una cosmovisión bíblica a temas como la vida o la muerte.

La mayor parte de las iglesias evangélicas, protestantes y pentecostales (salvo algunas un tanto extremas) apoyan la donación de órganos, basados en la “noble tarea de salvar la vida de una persona”. De esta manera , todo bien con la donación de órganos. Nuestros cuerpos serán santificados para la segunda venida, así que nada de esta carne queda, ni siquiera los gusanos que nos comen y descomponen. Ahora, hay posturas radicales que dicen que los órganos deben ser sacados en vida y que por eso no se debiese practicar la donación de órganos. Técnicamente el donante está en un estado de vida artificial, porque lo mantienen “vivo” con máquinas, porque ya está con muerte cerebral.

Como opinión personal, si Jesús entregó TODA su vida , para darme vida eterna, qué puede impedirme entregar algún órgano para que otra persona tenga vida por un tiempo más, o donar sangre, si él dio toda sus sangre en la cruz.

Acá, un pequeño resumen de lo que opinan algunas de las diferentes iglesias evangélicas y/o protestantes sobre el tema, incluso alguna religuiones. No son condiciones absolutas de cada denominación, pero son las más aceptadas por las mismas en diversas redes sociales y websites que les pertenecen. También hay algunas tomadas de algunos blogs.

Alianza Cristiana y Misionera: No tiene una postura establecida, dejan que cada creyente decida por sí mismo.

Bautistas: Creen que la donación y el trasplante de órganos y tejidos son asuntos de conciencia personal.

Asamblea de Dios: No tiene política oficial sobre la donación de órganos y tejidos. La decisión de donar es la responsabilidad del individuo pero es apoyada por la Iglesia.

Adventistas del Séptimo Día: Fomentan con insistencia la donación y trasplante de órganos. Los Adventistas del Séptimo Día tienen muchos hospitales de trasplantes y creen que la decisión de donar es personal.

Episcopal metodista: Presentan la donación de órganos y tejidos como una acción de amor y caridad. Alientan a todos sus miembros a apoyar la donación como una manera de ayudar a otros.

Evangélicos Independientes y Conservadores: Generalmente no tienen oposición a la donación de órganos y tejidos. Cada Iglesia es independiente y cree que la decisión es del individuo. La donación de órganos bien puede considerarse un tema relacionado con las implicaciones de toda una sociedad y, como tal, frente a ella el pastor evangélico se pronuncia positivamente.

Iglesia Cristiana: Anima a donar de órganos y tejidos, bajo el principio que hemos sido creados para la gloria de Dios y para compartir el amor de Dios. Una resolución de 1985 adoptada por la asamblea general anima, a los miembros de la Iglesia Cristiana a inscribirse como donantes de órganos y a apoyar a los que han recibido un trasplante de órganos.

Iglesia Unida de Cristo: Apoya fuertemente la donación de órganos y tejidos. Según el Reverendo Jay Lintner, Director de la Oficina de la Iglesia Unida de Cristo en Washington, “Las personas, iglesias, y agencias de la Iglesia Unida de Cristo apoyan fuertemente compartir los órganos. El Sínodo General nunca ha hablado sobre este asunto porque, en general, el Sínodo habla sobre asuntos más controvertidos, y no hay ninguna controversia en compartir órganos…”

Luteranos: Creen que la donación contribuye al bienestar de la humanidad. Una resolución de 1984 de la iglesia luterana dice que la donación puede ser “…una expresión de amor y sacrificio por un vecino que sufre necesidad”. La Iglesia pide a los miembros que consideren la donación, que hagan todo lo necesario para con la familia y la ley y que firmen una tarjeta de donante.

Metodistas Unidos: Apoyan la donación de órganos y tejidos. La Iglesia Metodista Unida publicó un comunicado sobre la donación que dice: “La Iglesia Metodista Unida reconoce los beneficios vitales de donación de órganos y tejidos, y por tanto anima a todos los Cristianos a hacerse donadores y a firmar y llevar consigo tarjetas o carnés de conducir que acrediten la donación de sus órganos en el momento de morir, para los que los necesiten, como parte de su ministerio para con las demás en nombre de Cristo”.

Pentecostales: Apoyan la donación y creen que la decisión de donar debe ser una decisión individual.

Presbiterianos: Fomentan y apoyan la donación de órganos y tejidos. La Iglesia también expresa que respeta el derecho de la persona de hacer decisiones con respecto a su propio cuerpo.

Protestantes: Fomentan y animan a la donación de órganos. La fe respeta la conciencia personal y el derecho del individuo a tomar decisiones sobre su cuerpo. Las autoridades religiosas de las diferentes denominaciones que componen el protestantismo (anglicanos, luteranos, reformistas) declaran que la donación de órganos permite una vida más abundante, reduce el dolor y el sufrimiento y es una expresión de vida en momentos de tragedia.

La religión judía,  en líneas generales apoya la donación de órganos, ya sea en vida o post mortem. “Amar, cuidar y respetar a nuestro prójimo como a nosotros mismos es el precepto principal de nuestra religión. ¿Cómo no hacerlo cuando más nos necesitan?”.

El Islam, dice que la mayoría de los líderes musulmanes permiten la donación en vida y postmortem. “Apliquemos los principios del Islam”, dijo. “Los órganos son de Dios, pero podemos donarlos a otras personas por una razón valedera”.
Finalmente, el Presbítero Rubén Revello, de parte de la Iglesia Católica, manifestó que la donación es “una parte esencial de la fe” y como tal, la donación de órganos “es una de las formas más extremas del desprendimiento y el amor”. Contó además que el  Pontífice, Benedicto XVI en los años ’70 fue la primera persona que manifestó su voluntad de donar en la zona en la que residía en Baviera, Alemania.

Otro argumentó en contra podría decir “Pero Dios puede querer llevarse al intervenido, al receptor del órgano” Y es verdad, pero si creemos en la soberanía de Dios, reconoceremos que él ha permitido el desarrollo de la ciencia y que, a pesar de ello, puede llevarse a quien quiera, con o sin órganos trasplantados cuando él quiera.

El más grande ejemplo lo encontramos en quien fue verdadero hombre, Jesús,  es nuestro ejemplo de entrega. Él se dio por nosotros. Eso es lo que recordamos continuamente en la conmemoración de la última cena, él dijo*: “Esto es mi cuerpo que por vosotros es partido… esta copa es el nuevo pacto en mi sangre que por vosotros se derrama…”. Su cuerpo era pan de vida. Por supuesto que esto tiene una interpretación espiritual y eterna, pero el principio trasciende y no tiene por qué reducirse a ese ámbito. Si Jesús dio su vida para dar vida, sus seguidores debemos estar dispuestos a hacer lo mismo. Como es fácil deducir, una excelente manera de hacerlo es indicando en nuestro RUN o a la familia nuestro deseo: que a la hora de partir de este mundo, nuestros órganos puedan seguir dando vida a otros.

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